
Y ahí se acaba mi rechazo a la pérfida Albion, porque con perspectiva fría e histórica, la acitud de esos hijos de la Gran Bretaña ha sido simpre por la grandeza de su imperio, de su corona y de sus súbditos. No siento más que admiración cuando veo las banderas de sus excolonias con la Union Jack. No siento más que admiración cuando en sus excolonias se sigue considerando a la reina como reina propia. No siento más que admiración cuando veo la commonwealth. No siento más que admiración cuando se dan auténticos ejemplos de hermandad entre los EEUU y su antigua metrópoli. No siento más que admiración cuando leo el artículo de Pérez reverte y me entero de como intentaron falsear los hechos de La Albuera para que sus tropas y por tanto su bandera saliera bien parada.
Porque esos es lo que nos distingue a los británicos y a los españoles. Ellos encontrarán culaquier hecho como una razón para engrandecer de su historia aunque ese hecho sea mentira. Nosotros lo utilizaremos para echar mierda en nuestro tejado y si es verdad mejor, utilizaremos un buen ventilador para esparcirla bien y que llegue cuanto más lejos sea posible. Y en esto, el autor muchas veces cae, amplificando los aspectos negativos que han acopmañado a nuestros soberanos y a nuestro pasado. Porque el señor Pérez Reverte reivindica nuestra Historia y nuestro pasado pero con la amargura de quien sólo se fija en los defectos, olvidando que sólo con los defectos de una nación o sólo con el heroismo desesperado de un puñado de hombres no se realiza una Reconquista de 8 siglos, no se descubre y conquista un continenete, no se construye el Imperio Solar, ni se produce el Siglo de Oro Español.
¿Alguien puede imaginar como se hubiese escrito la Historia si estas gestas en vez de españolas hubiesen sido británicas?